Error: Your upload path is not valid or does not exist: /home/nd41dx6gavku/public_html/wp-content/uploads el mundo nos obliga a aprender a movernos y lograr beneficios

Está claro que los últimos días han sido completamente nuevos para todos. La propagación del COVID-19 por el mundo de la manera como se dio ha obligado a todos los países del mundo a tomar diferentes medidas para proteger a las personas. Y aunque el mundo se quedó quieto nos obliga a pensar y a aprender a movernos de ahora en adelante.

Volvimos a nuestras casas, a estar con nuestras familias y cambiamos completamente nuestras rutinas. Esas rutinas diarias que las hacíamos ya tan mecánicamente que ni nos deteníamos a pensar si estaba bien o mal.

Una de estas rutinas que se nos había convertido en paisaje era la de nuestra movilidad. Cada uno de nosotros tenía su agenda del día definida entre: levantarse, alistarse, cocinar, desayunar y salir hacia su trabajo o estudio.

Dentro de nuestras posibilidades hacíamos el mismo recorrido o lo planeado diariamente: Coger bus, algún sistema masivo de transporte (como Transmilenio, Metro, Mío, entre otros), coger la bici, caminar al trabajo o al paradero, taxi, subirnos en la moto o el carro y dirigirnos a nuestro destino. Ese tiempo se convirtió en algo que simplemente sumamos a nuestra agenda porque así tiene que ser y no porque lo deseáramos en nuestro diario vivir.

Cada uno de los millones de personas que somos en las ciudades, en nuestra individualidad y posibilidades escogió el medio de transporte que más le convenía, y entre más personas en la ciudad, más crecía el caos: Más aglomeraciones en los medios masivos de transporte, buses más llenos, más demanda de taxis y aplicaciones de transporte, más tráfico por lo tanto más tiempo gastado en desplazamientos, más accidentes, más contaminación, más estrés.

SER COHERENTES

Nuestro discurso siempre ha estado encaminado a lograr el mejor desplazamiento para las personas trayendo beneficios desde diferentes frentes: Bienestar, Ahorro en tiempo y dinero, Crear redes de confianza, Mejorar el medio ambiente. Sin embargo, como dije anteriormente, estábamos tan absortos y tan acostumbrados a nuestra movilidad diaria que pensar en que esto podría o tenía que mejorar no estaba a nuestro alcance.

Pero llegó una amenaza que nadie esperaba y nos obligó a detenernos. A pensar si todas las acciones que antes estaban en nuestro diario vivir eran las más seguras para nosotros y nos hizo cambiar cada una de estas acciones. Por ejemplo: desinfectar todos loa artículos, lavarnos las manos cada 3 horas como mínimo, desinfectar el mercado, dejar los zapatos en la entrada, entre otras rutinas ahora nuevas para la mayoría.  

Durante estos días nos hemos dado cuenta que nuestro discurso no estaba del todo errado y se han hecho necesarios todos los valores y factores que siempre hemos defendido.

MEDIO AMBIENTE:

Basta con ver diferentes imágenes del aire en las principales ciudades del país para darnos cuenta que necesitábamos un respiro. Con las fábricas operando menos y la reducción vehicular las estaciones de la medición de la calidad del aire nos daban buenas noticias: ¡Estamos respirando por primera vez en mucho tiempo un aire limpio! Hace mucho tiempo no disfrutábamos tanto de un paisaje y un panorama tan claro, nos habíamos acostumbrado a que era gris y así debía ser. Pero la tierra se encarga de hacernos ver que en realidad el problema somos nosotros y que de todos depende que sigamos por buen camino, o que nos olvidemos de ella de nuevo y volvamos a tener alertas por mala calidad del aire exponiéndonos a otros peligros aparte del que estamos viviendo actualmente.

Esto debería ser motivo suficiente para pensar en nuestra forma de movilizarnos y buscar alternativas amigables con el medio ambiente.

SOLIDARIDAD:

La pandemia nos ha hecho saber que no estamos solos, que los intereses generales deben primar sobre los intereses particulares, que no somos únicos en el mundo y necesitamos de otros para poder salir adelante. Hemos visto cómo se ayuda al más necesitado, hemos visto que de nada vale que yo me cuide solo si mis vecinos o mis familiares no lo hacen y ahí es donde se necesita la solidaridad.

Ahora debemos pensar en ser solidarios hasta para montar en transporte público, pues debo mantener el distanciamiento y dar prioridad a las personas más vulnerables.

Y así, con la premisa de que todos nos cuidamos entre sí, debemos escoger un medio de transporte que nos cuide a nosotros y a los demás. Actualmente los gobiernos insisten en promover el uso de la bicicleta, compartir el vehículo (conservando la distancia), caminar, patinetas, y todos los medios de transporte que siempre hemos promovido como sostenibles.

CALIDAD DE VIDA:

El factor externo con más riesgo psicosocial en las empresas es el tema de la movilidad. Y ahora, con mayor razón, pues tendremos que adaptarnos a nuevas dinámicas como más tiempos de espera, distanciamiento social y minimizar riesgos de contagio con diferentes protocolos. Es decir, si antes las personas se estresaban para llegar al trabajo por temas de tiempo y seguridad, Ahora lo será el doble. Por lo tanto, las empresas tendrán que revisar cómo solucionar la movilidad de sus empleados de la mejor manera posible para no afectar su productividad. Así mismo, las personas debemos prepararnos para cambiar radicalmente de medio de transporte y usar medios alternativos.

AHORRO:

Para nadie es un secreto que la recesión económica que está por venir será de las peores en muchos años. El Fondo Monetario Internacional confirma que debido al covid-19 este 2020 viviremos la peor recesión económica en 90 años, superando lo visto durante la crisis financiera global de 2008.

El poder adquisitivo será menor y tanto empresas como personas se van a tener que ver obligadas a reducir gastos de manera considerable.

Por lo tanto, el factor movilidad tanto en empresas (gastos de parqueadero, rutas empresariales, recorridos entre sedes, taxis, entre otros) tendrán que ser optimizados para lograr un gasto mínimo pero que logre mantener la productividad. Así mismo, las personas deberemos escoger medios de transporte alternativos que nos representen menos gastos para aliviar el flujo de caja.

Y, ¿Cómo cambio mi movilidad si por años me he movido de la misma manera?

Lo primero es evaluar diferentes aspectos:

  1. Distancia de mi residencia al trabajo
  2. Vías de recorridos y de acceso al trabajo
  3. Facilidad en parqueaderos y/o estaciones
  4. Evaluar la movilidad de mis compañeros de trabajo

Si la distancia desde la residencia al trabajo es de máximo 2 kilómetros, la mejor opción es caminar. Buscar las mejores vías para hacer el recorrido y disfrutar la ciudad. Activamos el cuerpo, disfrutamos el paisaje, no gastamos en transporte y reducimos el estrés.

Si la Distancia es de 5 km o menos puedes hacer el recorrido en bicicleta o patineta, convencional o eléctrica. Aunque en un principio la inversión puede verse alta, no habrá más gastos de movilidad. También se disfruta la ciudad, anda cada uno a su ritmo, y previniendo contagios.

Si la residencia queda a más de 7 km se puede optar por compartir el carro con sus compañeros (ya sea como conductor o como pasajero) y así reducir gastos de transporte. También se puede optar por la opción de van pooling empresarial.

No dejemos pasar la oportunidad de hacer mejor las cosas, de regalarle un mejor planeta a nuestras futuras generaciones, de vivir más tranquilos, de ser más solidarios.

A través de Try my Ride podrás encontrar las diferentes opciones de movilidad para las empresas y las personas. Creemos en un mundo mejor y lo estamos creando.

Encuentra AQUÍ nuestras alternativas de transporte


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